En este momento, y después de unos años de contención presupuestaria de las compañías, las empresas empiezan a apostar por algo que no es una moda, algo que es la pura realidad y que ha venido para quedarse. El bienestar de las personas que conforman una organización con todo lo que ella conlleva.

Desde ISAVIA Consultores muchos de nuestros clientes acuden a nosotros debido a los bajos niveles de implicación dentro de sus empresas y muchos están buscando soluciones a este problema. Algunas empresas se apoyan en los beneficios materiales (los bonus, las salas de descanso, cheques comida) con la esperanza de aumentar la felicidad de sus empleados. Sin embargo, aunque estos esfuerzos son bien recibidos por los equipos, no sirven para impulsar el bienestar dentro de la empresa a largo plazo y de forma eficaz.

El estrés laboral no genera un desapego psicológico laboral

Hay muchos estudios que nos indican que un trabajador cuando se va a casa no genera un desapego psicológico del puesto de trabajo, muchos siguen dándole vueltas a las tareas que se han quedado pendientes o continúan pensando en próximos proyectos sin desconectar completamente del trabajo. Otros, en cambio, reaccionan totalmente al contrario, se desconectan en el momento de salir y disfrutan de su tiempo libre y los menos ya llegan desconectados del trabajo desde primera hora, permíteme esta última broma.

Según neurocientíficos americanos, el estrés generado en el trabajo debido a grandes cargas de trabajo fomenta bajos niveles de desapego psicológico de los trabajadores. Esta falta de desapego profesional afecta al bienestar individual llevando a la persona a un mayor agotamiento así como una menor satisfacción con su vida diaria. En la empresa, como en la vida, debemos marcarnos una meta, un objetivo. Algo que dé un significado a nuestro día a día, tanto en la vida personal como en la profesional. Dedicar el esfuerzo a progresar hacia unos objetivos claros proporciona una fuente inagotable de compromiso y sentido de vida. Tener claro tu propósito de vida, ofrece un cúmulo de beneficios que muchas veces obviamos. Nos genera esperanza, ilusión y nos beneficia mental y físicamente. Los resultados vienen derivados de una motivación por conseguir ese propósito.

Dedicar esfuerzo a unos objetivos claros proporciona una fuente inagotable de compromiso y sentimiento de vida

Déjame que te plantee una pregunta: ¿Aceptarías un aumento salarial si tu jefe o el equipo que te rodea no te gusta? Depende de la situación económica que estés pasando y de tus objetivos profesionales quizá lo aceptarías, pero, probablemente, tarde o temprano te arrepentirías. La mayoría de las personas no aceptarían ese aumento de sueldo con esas condiciones. La felicidad en el trabajo está siendo una de las prioridades de todos los que conformamos parte de una empresa. En los entornos profesionales, las personas son el factor más importante para la felicidad laboral y a esto habría que añadir el trabajo desarrollado y la relación con los superiores.

Cuando se trata de trabajar la felicidad, el dinero está lejos de ser el factor impulsor para la mayoría de nosotros aunque en un primer momento pensemos lo contrario. Pasamos la mayor parte de nuestras vidas trabajando y es importante que cualquier trabajo que tengamos nos incentive y nos desarrolle tanto profesional como personalmente. Las relaciones positivas son uno de los indicadores más importantes del bienestar en la empresa, y aquí los líderes juegan un papel fundamental, deben cuidar la cultura que crean y las emociones que se generan y expresan en el trabajo.

La cultura amable tiene como pilares fundamentales la consideración, el respeto, la escucha y permite aumentar la creatividad tanto a nivel de equipo como individual. Una cultura amable puede aumentar la motivación y la productividad de los empleados y hacer que los managers sean mucho más eficaces. Los líderes amables hacen cosas pequeñas para demostrar que les importa su plantilla como personas, no solo como empleados. Esto no significa que vivamos en una empresa únicamente “happy”, los enfados tienen sus beneficios, las emociones negativas hacen que los managers sean percibidos como menos eficaces, pero bien gestionadas esas emociones permitirán que sea identificado como uno más, como un compañero al que responder.

La cultura corporativa, clave para el éxito de la felicidad organizacional

Y si nos metemos de lleno en los planes de bienestar dentro de las empresas, muchas organizaciones defienden sin coherencia la idea del bienestar de sus empleados. Algunas ofrecen pagar la cuota del gimnasio, incluso algunas crean uno para sus empleados, también imparten clases de yoga o de meditación… Después, la realidad es otra, maratonianas jornadas de trabajo que no permiten que la gente aproveche los beneficios que antes mencionaba.

Un programa de bienestar no funcionará a no ser que se haya creado una cultura corporativa y una concienciación en los equipos en la que se prioricen los cuidados a cada persona que compone la compañía. Una buena política de salud y bienestar dentro de las empresas nos puede reportar resultados importantes. El ejercicio, los descansos, la relajación y unos límites más estrictos entre vida profesional y vida personal pueden reducir el estrés laboral y aumentar el bienestar y esto, a su vez, aumentar y mejorar la implicación de los empleados. Así que hacer ejercicio, hacer pausas y descansar más permite que los equipos fluyan y mejoren su productividad y esto revierta en la cuenta de resultados.

¿Quieres llevar la felicidad organizacional y el bienestar corporativo a las empresas? En ISAVIA Cosultores te ofrecemos la oportunidad de formarte a través de nuestro programa Chief Happiness Officer en colaboración con Big Bienestar y con titulación certificada avalada por la Universidad de La Salle. No te quedes fuera del cambio y pasa a formar parte de la comunidad CHO.

Por Silvia Escribano